Aaron Wey MD, FAAOS, FACS · Adult and Pediatric Spine Surgery870 Palisade Ave, Teaneck, NJ · (201) 836-1663 · aaronweymd.com
Fuga de líquido cefalorraquídeo (LCR)
Qué es
Su cerebro y su médula espinal flotan en un cojín de líquido transparente (el líquido cefalorraquídeo) contenido por una cubierta resistente llamada duramadre. Una fuga de LCR espinal es un orificio o desgarro en esa cubierta que permite que el líquido se escape, lo que reduce la presión alrededor del cerebro. Puede ocurrir por sí sola, después de un procedimiento o lesión en la columna, o cuando un pequeño espolón óseo o un quiste desgastan la cubierta.
Qué se siente
El signo más reconocible es un dolor de cabeza claramente posicional: aparece o empeora a los pocos minutos de ponerse de pie o sentarse, y mejora al acostarse. Algunas personas también tienen dolor de cuello, náuseas, zumbido o audición apagada, o sensibilidad a la luz. El patrón de empeorar al estar de pie y mejorar al acostarse es la pista clave.
Cómo lo diagnosticamos
El dolor de cabeza posicional suele ser la mayor señal. Las imágenes especializadas, una resonancia magnética (MRI) del cerebro con contraste e imágenes dedicadas de la columna, pueden mostrar signos de baja presión del líquido y, con estudios más detallados, ayudar a localizar la fuga, que no siempre es fácil de ubicar con precisión.
Cómo lo tratamos
Muchas fugas se resuelven con cuidado conservador: un período acostado, buena hidratación y, a veces, cafeína. Cuando eso no basta, un parche hemático epidural, colocar una pequeña cantidad de su propia sangre cerca de la fuga para sellarla, suele ser muy eficaz y puede repetirse. Para las fugas que persisten o que tienen una causa estructural clara, se considera un procedimiento dirigido o cirugía para cerrar el orificio. La mayoría de las personas mejoran.
La ciencia: para los curiosos
El patrón posicional tiene sentido una vez que uno imagina la física: cuando usted se pone de pie, el líquido que debería amortiguar el cerebro se pierde o se desplaza, el cerebro desciende ligeramente, y esa tracción produce el dolor de cabeza; acostarse lo alivia. Como las fugas pueden ser pequeñas y difíciles de localizar, el diagnóstico a veces requiere paciencia e imágenes especializadas, pero el pronóstico es bueno, ya que la mayoría de las fugas responden a un parche hemático o, cuando hace falta, a una reparación dirigida.
Más información
Spinal CSF Leak Foundation (en inglés): spinalcsfleak.org (opens in a new tab)
OrthoInfo, Dolor de cuello (en inglés): orthoinfo.aaos.org (opens in a new tab)
Esta hoja es información educativa general sobre una afección común y no reemplaza el consejo personalizado que conversamos en la consulta. Si algo aquí no coincide con lo que hablamos, lo que hablamos tiene prioridad: por favor, pregúnteme.